Un sueño, una llamada, una misión: educar
Soñar. Escuchar. Educar. Tres verbos que nos ayudan a comprender el sentido profundo de nuestra misión en nuestras casas de Argentina.
Soñar. Todo comenzó con un sueño. Un sueño que Don Bosco fue comprendiendo poco a poco como un proyecto que era más grande que él. En el centro estaban los jóvenes, especialmente aquellos que más necesitaban una oportunidad en su tiempo. Y nosotros también hoy seguimos soñando, a pesar de las dificultades, con un futuro en el que cada joven pueda crecer, descubrir sus capacidades y encontrar su lugar.
Escuchar. No hacemos esta tarea por iniciativa propia. Nos sentimos llamados. Cristo sigue hablando al confiarnos personas y situaciones concretas. Nuestra misión nace de la escucha de una llamada que nos precede. “Él dice y respondemos educando”.
Educar. Esta es nuestra respuesta concreta hoy. Por ejemplo, la Casa Salesiana Santo Domingo Savio de Rosario, por medio de la formación profesional ofrece herramientas para aprender y abrir caminos en el mundo del trabajo. Somos conscientes de que educar es ayudar a construir autonomía, dignidad y futuro.
También en Santiago del Estero, a través del proyecto “Tejiendo Lazos” acompañamos a jóvenes y adultos en situaciones de vulnerabilidad. La formación en oficios se une al acompañamiento personal, educativo y comunitario. Porque, muchas veces, antes de enseñar un oficio es necesario recuperar la confianza, fortalecer vínculos y crear un espacio de contención.
Son dos realidades diferentes, en el mosaico de una misma misión. Sabemos que trabajamos en contextos difíciles, donde los resultados no siempre son inmediatos. Sin embargo, confiamos en que el trabajo paciente y cotidiano da frutos. Estas iniciativas solo se sostienen con el aporte de los donantes que confían en nuestra misión, miles de personas que dan algo para hacer de este un mundo mejor. Gracias por soñar junto a nosotros, especialmente en estos tiempos de dificultad.
Soñar. Escuchar. Educar. Un sueño que nos inspira, una llamada a la que respondemos y una misión que seguimos realizando cada día junto a los jóvenes. Cuenten con nuestra oración diaria por sus intenciones y la de tantos jóvenes de nuestras casas.
Hno. José Luis Muñoz
Director
