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Las herencias que se convirtieron en escuelas y siguen transformando la vida de miles de jóvenes

En Don Bosco Por Los Jóvenes un legado solidario se convierte en educación, trabajo y oportunidades durante generaciones.

Hace más de cien años, dos personas de distintos puntos del país tomaron una decisión que continúa generando impacto en la Argentina. Adelia María Harilaos de Olmos y Pascual Leandro Gentilini destinaron su patrimonio a impulsar la educación de jóvenes y, gracias a esos legados, hoy funcionan dos escuelas agrotécnicas salesianas que siguen formando estudiantes, generando conocimiento y promoviendo el desarrollo de sus comunidades en Córdoba y Misiones.

Septiembre: Mes del Legado Solidario

Estas historias cobran especial relevancia en el Mes del Legado Solidario, ocasión para dar a conocer la posibilidad de incluir a una organización social en el testamento para que todo o parte del patrimonio de una persona contribuya a una causa de bien público.

Don Bosco Por Los Jóvenes forma parte de esta iniciativa con la experiencia de haber visto cómo una decisión patrimonial puede transformarse en oportunidades que perduran durante décadas.

La educación de los jóvenes, el mejor legado

En Córdoba, el legado de Adelia María Harilaos de Olmos permitió que la histórica estancia El Durazno se convirtiera en la Escuela Agrotécnica Salesiana «Ambrosio Olmos», una institución que desde 1953 forma jóvenes en producción agropecuaria, tecnología e inserción laboral.

En Misiones, Pascual Leandro Gentilini dispuso mediante testamento que sus tierras fueran destinadas a una escuela agrícola administrada por la Congregación Salesiana. De esa decisión nació el actual Instituto Agrotécnico Salesiano «Pascual Gentilini», reconocido por su propuesta educativa y productiva, que continúa siendo un referente para la región.

Una decisión que trasciende la propia vida

Así como éstas, muchas propiedades diversas -como terrenos, casas y departamentos- fueron legadas a la Obra de Don Bosco en Argentina por personas de todo el país, para convertirse no solo en escuelas sino también en talleres de oficios, espacios de acompañamiento socio comunitario, y clubes para prácticas deportivas.

«Estas historias muestran que un legado trasciende el patrimonio: es una decisión basada en valores que puede seguir creando oportunidades durante generaciones. Cada estudiante que hoy se forma en nuestras escuelas es parte de ese impacto que comenzó con la voluntad solidaria de quienes eligieron invertir en el futuro», destaca Valeria Vivani, Vicedirectora de Don Bosco Por Los Jóvenes (Procura Salesiana de Argentina).

¿Qué se puede dejar como legado solidario y cómo hacerlo?

El legado puede comprender tanto una propiedad inmobiliaria como el dinero en una caja de ahorro o de seguridad, o incluso joyas.

En Argentina, cualquier persona mayor de edad puede incluir a una organización social en su testamento respetando los derechos de los herederos forzosos establecidos por la ley.

Si hay hijos o descendientes, se puede disponer libremente de un tercio del patrimonio; si no hay descendientes, pero sí padres o cónyuge, se puede legar la mitad del patrimonio; y  si no existen herederos forzosos, se puede disponer de la totalidad de los bienes.

Se trata de un trámite sencillo, que no afecta los bienes en vida, es revocable en cualquier momento, y que se recomienda realizar con el acompañamiento de un escribano.

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