¿Qué tiene de especial octubre?
Es un mes lleno de historias. El mes Misionero, una oportunidad para recordar que la misión no consiste solamente en ir lejos, sino en aprender a mirar las necesidades de quienes tenemos cerca y comprometernos con ellas.
Este mes recordamos la canonización de Don Artémides Zatti, salesiano, migrante, enfermero y servidor de los pobres. Su vida nos recuerda que la misión puede comenzar en un pequeño hospital, en una casa, en una comunidad o junto a una persona que necesita ser acompañada. Zatti supo mirar más allá de la enfermedad para conectar profundamente con la persona.
Octubre también nos muestra a los jóvenes que se ponen en camino. En la Peregrinación Juvenil a Luján, miles de jóvenes caminan, rezan, comparten y dan testimonio de su fe. Sus pasos hablan de una Iglesia joven que sigue buscando, creyendo y caminando junto a María.
Y este mes recordamos también nuestras presencias de Zapala, Chos Malal y Gan Gan. Lugares concretos, historias concretas, personas concretas. Comunidades que nos recuerdan que la misión salesiana muchas veces significa estar allí donde otros no siempre llegan; mirar más allá de las distancias, de las dificultades y de las aparentes limitaciones.
Octubre nos recuerda que la misión se construye con personas que se animan a mirar más allá.
Y entonces aparece una pregunta que podemos hacernos cada uno de nosotros:
¿Qué historias vamos a escribir cada uno de nosotros este mes?
Porque la misión no es solamente una historia que otros escribieron.
También es la historia que nosotros estamos llamados a escribir.
Hno. José Luis Muñoz
Director
